lunes, 1 de junio de 2026

LA PLANTILLA DE INFOCA ALERTA LA PRECARIEDAD Y FALTA DE MEDIOS "NOS SENTIMOS EMPLEADOS DE SEGUNDA O TERCERA CATEGORIAS

GRANADA DIGITAL 

Los trabajadores aseguran que las mejoras comprometidas "siguen sin llegar" y avisan que esperan una campaña especialmente complicada



 A las puertas del inicio de la campaña de alto riesgo de incendios forestales en Andalucía, los trabajadores del Infoca afrontan el verano con una mezcla de preocupación, desgaste y escepticismo. Después de más de un año de movilizaciones y reivindicaciones para reclamar mejoras laborales y materiales, los profesionales aseguran que la situación ha cambiado “poco o nada” respecto a la pasada campaña.

Así lo sostiene José Manuel Donaire, directivo de Movimiento Infoca y trabajador con diez campañas de experiencia, quien denuncia que gran parte de los problemas estructurales siguen sin resolverse mientras el dispositivo se prepara para afrontar una temporada que se prevé especialmente complicada.

“La sensación es que se anuncian muchas inversiones y mucho esfuerzo por parte de la administración, pero luego en el día a día seguimos encontrándonos trabas para todo”, afirma Donaire. “Hay problemas para conseguir equipamiento, para la conciliación familiar, para la movilidad y para cubrir las necesidades básicas del servicio”.

Compromiso con los vehículos

Uno de los asuntos que más preocupa a los trabajadores es el estado de la flota de vehículos. Aunque reconocen que finalmente se completó la entrega de los nuevos Land Rover Defender, consideran que el problema principal sigue estando en las furgonetas que utilizan numerosos equipos.

Según explica Donaire, existía el compromiso de sustituirlas por vehículos pick-up Toyota Hilux al inicio de esta campaña, algo que, a pocos días del comienzo oficial del periodo de alto riesgo, sigue sin materializarse. “Dudamos mucho que eso vaya a ocurrir. De hecho, hace unos días han serigrafiado una de las furgonetas que utilizan los compañeros de Dúrcal”, señala.

Los trabajadores insisten en que estos vehículos no son adecuados para el trabajo forestal. Como ejemplo citan recientes intervenciones en incendios donde algunas unidades no pudieron acceder a determinadas zonas o incluso quedaron atrapadas por las dificultades del terreno. “No nos cansamos de repetir que no son operativas para nuestro trabajo”, recalca.

Trabajadores con precariedad

La precariedad laboral continúa siendo otro de los grandes focos de conflicto. Donaire denuncia que numerosos profesionales siguen con contratos esporádicos únicamente durante seis meses al año, especialmente en categorías como vigilantes forestales y teleoperadores, precisamente algunas de las peor remuneradas dentro del dispositivo.

La situación de los vigilantes es, según Movimiento Infoca, especialmente delicada. Muchos deben acceder a sus puestos utilizando sus propios vehículos y asumir personalmente el desgaste provocado por pistas forestales deterioradas por las lluvias o por las características del terreno. A ello se suma una realidad económica que consideran insostenible.

“Hay trabajadores con salarios cercanos e incluso por debajo del Salario Mínimo Interprofesional que son destinados lejos de sus domicilios y no pueden permitirse alquilar una vivienda por los precios actuales”, denuncia Donaire. Según explica, algunos vigilantes llegan incluso a dormir en sus vehículos durante los periodos de trabajo. “Estamos hablando de trabajadores públicos pobres”.

Las críticas también alcanzan a los avituallamientos que reciben los operativos durante las emergencias. Los trabajadores temen que este verano se repitan las situaciones denunciadas durante la campaña anterior, cuando, según aseguran, "la calidad y cantidad de los suministros alimentarios resultaron insuficientes" en algunos grandes incendios.

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Uno de los bocatas que dieron recientemente a bomberos durante un incendio | Foto: GranadaDigital

Otro de los aspectos que más malestar genera es la conciliación familiar. Movimiento Infoca acusa a la empresa de mantener una política restrictiva respecto a los traslados voluntarios y las movilidades geográficas solicitadas por los empleados para acercarse a sus hogares.

“Cuando un trabajador necesita una movilidad por motivos familiares o para evitar gastar gran parte de su sueldo en alquiler y combustible, la respuesta suele ser negativa”, afirma Donaire. Sin embargo, sostiene que cuando la necesidad es de la organización, los procedimientos se agilizan rápidamente. Como ejemplo recuerda el proceso desarrollado el año pasado para cubrir vacantes en retenes mediante el traslado de vigilantes y teleoperadores.

“Nos parece algo completamente antihigiénico e insalubre”

Las reivindicaciones también afectan a los equipos de protección individual (EPI). Los trabajadores denuncian retrasos en la entrega de material y la existencia de cascos cuya vida útil ya ha expirado y están caducados.

A ello añaden una medida que ha generado especial indignación entre las plantillas. Según explica Donaire, la empresa considera ahora que los cascos están adscritos al vehículo o al medio operativo y no al trabajador que los utiliza. Esto implica que, si un empleado cambia de destino o causa baja temporal, debe dejar el casco para que sea utilizado por otra persona.

La cuestión de la antigüedad sigue siendo otro de los grandes conflictos sin resolver. Los trabajadores denuncian que continúan sin percibir los trienios en las mismas condiciones que otros empleados públicos. Aunque recientemente se ha aprobado un nuevo complemento vinculado a la carrera profesional, consideran que este sistema "no sustituye realmente el reconocimiento de la antigüedad".

Según explica Donaire, el nuevo modelo incorpora condiciones que no existen en otras administraciones públicas, entre ellas "la obligación de estar disponible para actuar incluso durante jornadas de descanso". En principio la participación sería voluntaria, pero si no existen suficientes efectivos disponibles podría convertirse en obligatoria.

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Bomberos de Infoca durante una manifestación en Granada | Foto: Archivo GD

“Nos sentimos empleados públicos de segunda o tercera categoría”, lamenta. “Otras administraciones cobran la antigüedad y además perciben complementos similares, mientras que a nosotros se nos presenta como una alternativa”.

“Más de 400 compañeros siguen esperando ser llamados”

La falta de personal es otra de las denuncias recurrentes. A escasos días del inicio del periodo de máximo riesgo, los representantes de los trabajadores aseguran que existen retenes operando con dos o tres integrantes cuando deberían contar con siete, además de camiones sin dotación completa y puestos de vigilancia sin cubrir.

La situación se agrava, explican, porque los incendios registrados durante las últimas semanas ya están obligando a intervenir a parte del dispositivo mientras otros trabajadores continúan realizando labores preventivas de desbroce. Según denuncian, algunos equipos llegan a enlazar una jornada completa de trabajos selvícolas con la participación posterior en incendios, acumulando hasta 20 horas de actividad.

No obstante, reconoce que durante los últimos días se ha producido una aceleración en los llamamientos. Los trabajadores sospechan que los recientes incendios registrados en puntos como Huelva, especialmente de gran repercusión mediática, han provocado una reacción institucional para agilizar la incorporación de efectivos.

Mejoras en formación

En materia formativa, Movimiento Infoca admite algunos avances, aunque los considera insuficientes. Durante los últimos meses se han impartido cursos de conducción 4x4, primeros auxilios en colaboración con Cruz Roja y formación en comunicaciones. “Es un paso positivo”, reconoce Donaire.

Sin embargo, recuerda que el personal del Infoca interviene cada vez con mayor frecuencia en emergencias muy diferentes a los incendios forestales, como inundaciones, episodios de pandemia o accidentes de gran magnitud. “La formación es esencial y sigue siendo escasa”, sostiene.

Todo ello dibuja un escenario que los trabajadores observan con inquietud. “Nos enfrentamos a una campaña muy difícil, con mucho combustible acumulado en el monte y seguimos haciéndolo de forma precaria, sin el equipamiento suficiente y con vehículos que en muchos casos no pueden acceder al terreno”, resume Donaire.

Pese a las críticas, el representante de Movimiento Infoca asegura que la profesionalidad y el compromiso de las plantillas siguen intactos. “Sabemos de qué madera están hechos nuestros compañeros y compañeras”, concluye. “Van a darlo todo para proteger los montes andaluces y a la ciudadanía, a pesar de las dificultades y del sentimiento de abandono que muchos tienen dentro del dispositivo”.

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