jueves, 11 de junio de 2026

 PORQUE AUMENTAN LOS CÓLICOS DE RIÑÓN EN VERANO Y COMO PREVENIRLOS. LA SALUD 

En verano, con el aumento de la temperatura ambiental, al aumentar la sudoración y, por ende, la deshidratación del paciente, siempre crece la incidencia de cólicos. Es por ello por lo que los expertos siempre insisten al paciente en una adecuada hidratación para prevenir dicha patología litiásica, especialmente a través de agua.

Así lo explica Enrique Jorge García Vena, médico de Urgencias del Hospital Quirónsalud Campo de Gibraltar, quien recuerda que, de confirmarse el diagnóstico, previa realización de pruebas analíticas y de imagen que confirmen la etilogía del dolor, es fundamental hidratar al paciente por vía intravenosa con soluciones salinas fisiológicas, así como administrar una adecuada analgesia endovenosa.

Enrique Jorge García Vena, médico de Urgencias del Hospital Quirónsalud Campo de Gibraltar
Enrique Jorge García Vena, médico de Urgencias del Hospital Quirónsalud Campo de Gibraltar

Vista, además, la importancia de la hidratación, este experto insiste en que, a pesar de que sea verano, la hidratación adecuada siempre es con agua, sin olvidar que en épocas de más calor la hidratación por vía oral debe ser más intensa.

Generalmente, se recomienda una hidratación mínima de 2 litros de agua a diario por persona de media, si bien en verano, si se suda mucho habrá que incrementar esa hidratación, o por ejemplo ante episodios de diarrea, tras sesiones de deporte intenso, si hay ingesta de alcohol (disminuye la capacidad del riñón para retener agua por lo que habrá que incrementar la hidratación a base de agua para compensar las pérdidas renales que inducirá el alcohol), tal y como destaca por su parte Francisco Amaral Neiva, jefe de Servicio de Nefrología del Hospital Quirónsalud Málaga.

Además, el doctor García Vena, por su parte, mantiene que sabiendo que muchas personas mayores pierden la sensación de sed, los síntomas neurológicos o físicos que deben alertar a la familia para acudir a Urgencias antes de que se produzca un fallo renal son básicamente una disminución del volumen de diuresis, con orinas más oscuras, sensación de sed, junto a cefalea, mareo y/o cuadros confusionales, y con una disminución del nivel de conciencia.

Mucho cuidado con el consumo de cerveza

Por otro lado, ambos expertos hacen hincapié en el cuidado que se debe mantener con la ingesta de cerveza de cara a una hidratación óptima en los días más calurosos del año. “Debemos tener cuidado con el consumo de cerveza, muchas veces empleada para aliviar la sensación de sed, dado que el alcohol inhibe la hormona antidiurética (ADH) y, por tanto, aumenta el volumen de diuresis. Por consiguiente, el grado de deshidratación puede ser mayor con la ingesta de cerveza”, agrega el doctor García Vena, experto en Medicina de Urgencias.

Francisco Amaral Neiva, jefe de Servicio de Nefrología del Hospital Quirónsalud Málaga
Francisco Amaral Neiva, jefe de Servicio de Nefrología del Hospital Quirónsalud Málaga

Mientras, el Dr. Francisco Amaral Neiva alerta de que, además de la pérdida de líquidos, la cerveza contiene oxalatos y purinas, dos sustancias que favorecen la formación de piedras, ya que las más comunes a nivel urinario son las de oxalato cálcico (formadas por la unión un mineral como es el calcio y de un ácido orgánico como es el oxalato, y en torno a un 80% de los casos), y el ácido úrico (en torno a un 10% de los casos).

“El principal problema de la cerveza no es exclusivamente el oxalato que contiene, sino el propio contexto en el que se consume cuando la hidratación principal acaba siendo a base de cerveza durante un periodo de tiempo; esto se traduce en una menor hidratación efectiva, produciendo un aumento de la concentración final de oxalatos y de calcio en la orina, así como una mayor predisposición a que con concentraciones altas se unan y formen el complejo de oxalato cálcico que constituye las piedras”, detalla.

Algo similar dice que ocurre con las purinas, también origen de piedras en el riñón, según prosigue este experto, porque se metabolizan en el organismo hasta convertirse en ácido úrico, y una concentración elevada de este compuesto unido a orinas más ácidas o concentradas aumenta el riesgo de que cristalice en forma de cristales o piedras de ácido úrico.

También podemos hidratarnos a través de la alimentación

No obstante, este nefrólogo del Hospital Quirónsalud Málaga advierte de que también a través de la alimentación podemos hidratarnos, ya que “todo alimento, en el fondo, aporta algo de líquido a los riñones”, y apuesta por el consumo de sopas, o de infusiones, por ejemplo, ya que estos platos también suponen un aporte de líquidos que el riñón aprovechará para producir orina y por ende para diluirla.

Eso sí, avisa de que algunos de estos líquidos también aportan otras sustancias que el riñón deberá eliminar (cosa que el agua aporta en cantidades mínimas) y que disminuye su rentabilidad como fuente de hidratación: “Frutas con un alto contenido en agua constituyen una excelente forma de aportar líquidos al cuerpo de una forma alternativa, en concreto el melón y la sandía con contenidos en agua cercanos al 90% suponen un aporte muy significativo que complementa la hidratación y que puede compensar defectos por otros motivos”.

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